Día 1. Kublai Moon de Belén Gache

Nacida en la ciudad de Buenos Aires en 1960, Belén Gache es Historiadora del arte y escritora española-argentina, autora de diversas novelas y reconocida como una de las precursoras de la literatura electrónica en habla hispana. Actualmente vive y trabaja en Madrid.

Belén Gache ha compaginado la publicación de libros de narrativa, algunos de ellos galardonados y representativos de la escritura argentina contemporánea como Luna India (1994) o La vida y obra de Ambrosia Pons (2006), con el interés por las influencias y las posibilidades de las nuevas tecnologías, en concreto de la informática, en la literatura. Ya en los años 90 formó un colectivo y una web llamado Fin del mundo, una de las primeras plataformas de net-art en español, con el que desarrolló una prolífica producción y colaboración con otros autores como Gustavo Romano. De esta experiencia surgieron, en aquellos lejanos tiempos de la llegada de los medios digitales a los hogares, sus primeros trabajos en el campo de la literatura interactiva. Destacaron en esta línea las obras experimentales ‘El libro del fin del mundo’, de 2002, en el que combinó poesía visual y poesía electrónica en un libro físico que iba acompañado de un CD-ROM del que ya se podía acceder a contenidos enlazados en la red. A este le siguieron ‘El diario del niño burbuja’, del año 2004, una experiencia pionera en el uso del blog-ficción; ‘Wordtoys’, de 2006, una recopilación de todas sus obras digitales hasta la fecha en la forma de un libro en pantalla, desde el que se accedía a cada trabajo individual a modo de breves experiencias multimedia. Lo que le permitió, además, conectar arte y literatura, participando en exposiciones y antologías; en 2011 publicó ‘Góngora Wordtoys’, en la que volvió a utilizar el concepto de juegos lingüísticos para recontextualizar 5 poemas del famoso autor cordobés y resignificarlos con los nuevos formatos que ofrecen los medios digitales.

Kublai Moon’, de 2013, es su proyecto más ambicioso y también cómo consecuencia, más multidisciplinar. Kublai Moon es, en palabras de la autora, una obra de literatura expandida, es decir, ya no se limita a hacer uso de los medios digitales para crear un tipo nuevo de escritura, sino que la obra se multiplica atravesando múltiples formatos.

El proyecto nació del propósito de construir un blog literario en el que se posteaban entradas más o menos breves de forma diaria. La historia parte de una idea “la de unos poetas prisioneros obligados a escribir poemas con su propia sangre”. Sobre esta fue desarrollándose una narración que, posteriormente, tras cerrar el primer volumen, siguió extendiéndose durante dos años más, dando lugar finalmente en su conjunto a una novela de ciencia ficción (en los términos quizás más estándares de este género) sobre un universo en el que el lenguaje, y más concretamente, la poesía, es un bien que enfrenta a las distintas culturas universales. Un poderoso emperador, radicado en la luna, Kublai Khan, pretenderá hacerse con el control de la totalidad de la literatura escrita, juntando en su propia biblioteca personal todos los ejemplares que existen. La historia la protagonizan, además del emperador, la mismísima poeta Belén Gache, que dirigirá el relato tratando de desentrañar la trama en la que se ve envuelta; un robot con IA muy avanzada al que le han instalado un algoritmo que le genera la necesidad de percibir y razonar sobre las sensaciones de los humanos; y un activista revolucionario empeñado en acabar con las tiranías.

La obra en su conjunto acabó dando el salto del blog al libro impreso y se puede adquirir por internet o bien hacer el recorrido por todos los posts. Lo interesante de la novela, sin embargo, no es la temática, ni el argumento, por otro lado tan extraños y al mismo tiempo tan dentro de las convenciones de la ciencia ficción, sino la forma en la que la historia va dando lugar a elementos que luego salen de la propia novela para tomar vida fuera del libro. El autómata AI-Halim, al que se le instala un procesador avanzado e incluso un corazón, vive en el empeño de comprender qué es la poesía y qué sensaciones desata en los humanos. En la propia historia acaba inventando un generador de poemas con el que consigue crear él mismo poesía, evidentemente mediante el uso y la combinación de todos los textos que ha ido procesando en sus investigaciones. Y aquí comienza lo interesante. Más allá de las múltiples referencias que ofrece la novela, y del carácter metaliterario, esta obra es una de las pioneras en lo que se ha venido a llamar literatura expandida. Este generador de poemas existe de verdad y se puede acceder a él desde la web del proyecto, de modo que nos permite experimentar y generar poesías automáticamente, que si bien tienen un nivel de hermetismo y complejidad elevada, muestran una solidez formal y una fluidez. que las hace indistinguibles de un poema escrito por cualquiera. El lector, además, puede llegar a componer sus propias antologías poéticas con permiso para publicarlas, incluso. Puede gustar más o menos el hecho de que un programa informático genere poemas, hay quien puede ver en ello el fin del sentido mismo de este arte, pero los resultados son cuanto menos sorprendentes y dan mucho qué pensar acerca de las posibilidades que nos están ofreciendo los nuevos medios digitales.

Pero es que no queda todo ahí. El proyecto siguió expandiéndose abarcando nuevos formatos y posibilidades. En 2017 se publicó digitalmente un poemario escrito en un nuevo lenguaje inventado expresamente para la novela sobre el que ronda parte de la trama. Las poesías de las galaxias ratonas se pueden descargar y leer gracias a que lo acompaña una fuente tipográfica instalable en el word con el que se pueden traducir los textos. En su intento de atravesar nuevos límites, la autora participó en una intervención poética en la que apareció ella misma leyendo en la plataforma Second Life el Discurso por la liberación de los poetas, un texto que se repite en varias ocasiones durante la novela .Esta comunidad virtual con interfaz tridimensional y en el que cualquiera puede crear un personaje, un avatar, y relacionarse con los demás en un mundo online prácticamente infinito. La lectura se grabó en vídeo a modo de performance y también se puede acceder a ella desde la web.

En definitiva, todo un conjunto de experiencias que hacen de este proyecto, Kublai Moon, una experiencia singular, una lectura nueva, generativa y estimulante, una apertura hacia nuevos horizontes que permiten romper los límites estrictos del libro y hacernos pisar terrenos nuevos, galaxias nuevas, formas nuevas de hacer poesía, de hacer literatura. Recientemente, se ha reconocido la relevancia del trabajo de Belén Gache con la inclusión de algunas de sus obras en la I Antología de literatura electrónica (publicada en plena pandemia) y, desde hace unas pocas semanas, en otro proyecto similar y muy ambicioso llamado Cartografía de la literatura digital latinoamericana, en la que intenta hacer una revisión del género en los cuarenta años que lleva desde que se dieron los primeros intentos de conectar los mundo de la literatura y los medios digitales.

Belen Gache fue, por tanto, una de las pioneras en el naciente género de la literatura electrónica y una de las principales creadoras e investigadoras en los veinte años que lleva de progresión. En 2006 publicó un ensayo titulado Escrituras nómades , publicado en la editorial Trea, en el que hizo una revisión de la evolución de la literatura no lineal, es decir, aquella que adopta formas sinuosas, cambiantes, que escapan de la formalidad, de las tan conocidas experiencias de los situacionistas, del tan citado Tristam Sandy o los poemas dadá, de las prácticas atrevidas de los vanguardistas o de la noveau roman, prácticas todas ellas desafiantes en su momento, pero hoy tan asumidas sin pudor como parte del legado literario de la época contemporánea. Finaliza su relato con la implosión del hipertexto y de todos los nuevos modelos de escritura surgidos con los medios digitales. Hablábamos de un ya lejano 2006. Han pasado 15 años y las posibilidades de expansión no han dejado de crecer. Igual ya podemos ir asumiendo la literatura digital y expandida como parte importante de la literatura de nuestro tiempo.

3 respuestas a “Día 1. Kublai Moon de Belén Gache”

  1. En 2009, durante el #RCA Recital Chilango Andaluz, se organizó una lectura de poesía con participantes de esa edición. Coordinó #CarlosRamirezKobra e #IV79.

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